Hóoola, hóoolita, ¿hay alguien? ¡qué ráro! me pareció haber oído voces. Habrá sido mi imaginación, la verdad es que éste bósque tan oscuro dá un poquito de repelús. Bién pues hablaré y hablaré y el miedo olvidaré. Me llamo Besucón y soy un gorrión, además soy libre y por éso hé volado hasta el bosque encantádo. Os contaré porqué hé venido; nó, mejor empiezo por el principio. Soy originario del gran bósque Cortijero y por éso canto lo que quiero; és muy grande, está casi en los Montes de Toledo. A mis Papis y hermanos allí los he dejado, y yó, que soy muy atrevído, a una misión he venido. En mi bósque Cortijero habitan gran cantidad de árboles y mucha faúna; Alamos, Cipreses, Olmos, Pinos, Encinas, mimosas y además Olivos de cien años o más. Muchísimas hierbas: Tomillo, Romero,
Manzanilla, Hierba Luisa, Collejas etc.etc.etc. Hablando de hierbas, precisaménte éso es lo que he venido a buscar. Vereis: en mi bósque Cortijero, todo lo que habita es bueno, pero un dia llegó una bruja llamada Malicia; éra muy, muy mala y por pura envidia arrancó y quemó todas las plantas de la hierba de la buena, buena suerte. Desde entonces nada fué lo mismo, la mala suerte se instaló en el bósque y todos los habitántes sufrieron las consecuéncias. Y ésa es mi misión, encontrar ésa misteriosa hierba y llevarla de vuelta al bósque cortijero. Digo misteriosa porque nadie recuerda yá cómo és, ni cómo sabe, ni cómo huele. Yó sé que la encontraré porque soy muy perseverante, aunque a lo mejór necesito un poco de ayúda. Mañana con el Sol alumbrando y calentándo éste precioso lugar, seguro podré conocer alguno de sus habitántes y les pediré jústo lo que necesito, para llevar a cabo mi misión. (ahóra dá un poquito de miedo). Tódos están seguro durmiéndo yá. Hóoola, hóoola ¡hóola! me llamo besucón, ¿hay alguien? Y de prónto... ¡si sigues dándo escandalázo, te daré un buen cogotázo! ¡ jolín, qué sústo! ¿quién éres? ¿dónde estás? nó puedo verte con tánta oscuridad, ¡ pues nó me véas, duérmete ya y mañana me verás ! metí el pico debajo del ala y así me acurruqué, a dormir tocan! (cualquiera se atrevia a decir ni pío). Soñába yó, con riquísimo alpiste para no seguir triste, cuándo de repente, algo me empujó y al suélo, cási me tiró... mientras escuchába...¡ qué, ¿molésto?. Sólo pude decir: lo siénto nó queria molestarte anoche, era que me sentía un poco sólo y por éso buscaba compañía. Entónces la ví, era mucho más grande que yó, blanca cómo la sábia de los ricos higos que me alimentában en el Cortijo. Sólo pude decir; soy un gorrión y me llamo Besucon, ¿quién éres tú? ¡ jó, que gránde éres!, me miró con atención y me pareció ver en sus ojos un poco de buen corazón; soy una palóma dijo; pues amí me pareces una Grán,Grán Palóma éh! . Buéno, oye Besucón ¿qué haces tú por éstos lares? entónces comencé a contar lo que yá tódos sáben. Póco tiémpo transcurrió, pára que yo escuchase lo siguiente: sábes gorrión, yó sé a que hierba te refieres, aúnque en el bósque encantádo. hace tiémpo tampóco crece ésa semílla. También, la llamáda Malícia andúbo por aquí. Verás, Malicia se enamoró de un humáno, pero ése mísmo, éra el amado de otra mujer, ante la impotencia, Malicia, conjuró un hechízo e hizo desaparecer a la amada del humáno y también aquí acabó con tódas las hierbas de la buéna,buéna suérte. Me puse muy triste, pués debería salir volándo de allí en busca del siguiente bósque, y el siguente, y el siguiete y a lo peór, tenía que regresar con las patas vacías. ¡jamás regresaré a mi bósque sin ésa semílla, palabra de gorrión Besucón. (buéno vále,cánto de gorrión Besucón). En éste momento la Grán Palóma Blánca, me hizo sáber, que éra una palóma mensajera y que su señor, éra un hombre bondadóso y afable. Si hablámos con él y le contámos el problema, seguro querrá ayudarte. uf, a mí el ser humáno me dá mucho, mucho miedo; nó iré, dije yó. Pero Besucón, ya te he dicho que és bondadóso y buéno, yó le conozco muy bién y sé que te ayudará. Aún reticénte, pero un póco menos asustádo, acepté y nos pusimos en márcha. ´grán Palóma Blánca me decía: fíjate si és compasívo mi señor, que consiénte que yó, una paloma mensajera, duerma y viva libremente en el bósque; cási tódas mis amigas duérmen en horribles palomáres. Péro él, és diferente, ¿lo vés? hablába de ése humáno, cómo si de verdad, hubiése algúno bueno. Yá verémos, yá.. pensába yó.Cuándo llegamos al palomar, quedé impresionado, nó había ningún impedimento para que se movieran en libertad, ningúno de sus moradóres. Vén, siguéme, dijo; y la sequí dentro de la casa. El humáno se alegró muchísimo de ver a su mensajéra favoríta y rapidaménte nos ofreció comída y agua fresca. Entre grano y grano, le explicámos tóda la historia, y al finalizar la misma, su gesto y mirada, eran de tristeza y dolor. Él recordába en ése moménto algo que nó nos quiso explicar. Grán Palóma Blanca, lo miraba y miraba, sin poder ofrecerle más consuélo, que un revoloteo sobre su cabeza de cuándo en cuándo. ¡Sí, parecía un buen humáno!. Cuándo se húbo calmado, se dirigió a su Palóma y le dió algúnas instrucciones que nó pude escuchar. Ella, voló rapidaménte, salió de la casa y regresó en póco tiémpo; de su pico, colgába un hilíto que en el extremo llevába una pequeña bolsa de tela; la dejó sobre la mesa. Muérto de curiosidad me posé junto a ella y esperé a ver que hacía el humáno, la miró un rato, y yó a él, y a élla. alargó su mano para recogerla y entónces la ví,en úno de sus dedos, tenía una astillíta bien clavadíta; cómo, éso duéle, dije yó, miré a Palóma Blánca y de inmediáto asintió. Me posé sobre la mano, no tenía miédo, y despacio, suavemente, con roces de mi pequeña boca y con mi afilado pico, púde sacar la afilada astílla. Él, se dejó ayudar, y dijo: por fín, grácias besucón, sólo necesitába una muestra de Amor, ¿qué? perdóna, pero los gorriones no entendémos de éso, ¿qué quieres decir?. besucón, quiero decir que has róto el hechízo de la bruja Malícia. ¿péro qué?. ¡ Míra ! de prónto y sin saber cómo, Grán Palóma Blanca, se había convertído en en la humána más bella que jamás mis ojos han visto. ¿por úna astilla?, dije yó; entónces recordé la historia del hechízo por el amor del humáno, ¡oséa que eras tú!. Así és, ¿ Y porqué nó lo dijiste ántes?. Verás la bondad y el amor, se tiénen que dar de forma expontánea, no se pueden pedír, salen de lo más profúndo del sér, y ésa expontaneidad, sólo ha llegado contígo. ¡Ah! (qué génte más rára). Buéno pues me alegro por vosótros, yó, téngo que irme yá, seguiré buscándo mi hierba. Óye Besucón, ¡espéra! ¿ qué pása ahóra? Se me olvidába álgo, con tánta emoción cási no te lo cuénto. Vén, ¡míra! déntro de la bolsa había un puñadito de semíllas, pregunté, ¿que són? ésto ´s lo que viníste a buscar; tú hierba de la buena, buena suérte. Quedé con el pico abierto, nó supe que decir, más que gracias, gracias, gracias. El buén hombre me explicó cómo debíamos cultivárlas, para que la cosecha fuéra productiva, y yó no cabía en mí de gózo. ¡Qué bién!, mañana sería fiesta en mi bósque Cortijéro, allí he dejado yó, lo que más quiéro. Volába yá a toda prisa, y aún a mis amigos oía; se lláma trévol, trévol de cuatro hojas, és color esperánza, huéle cómo el cariño y sábe cómo el amor. Y así termina mi historia hoy. mil besos volánderos, para tódos los que quiéro