jueves, 29 de abril de 2010

MADRE- TIERRA Y ORIOL

Primicia, primicia soy Blesy y os escribo con lápiz de lechuga y borrador de flor, para contaros que el maravilloso Oriol ha escrito una poesía dedicada a su gran amor, la Madre-Tierra. Os lo cuento con todo detalle. Ayer por la tarde Oriol cogió sus lápices de madera de Olmo con adornos de madroño y pomelos agridulces, para escribir un poema a su Madre-Tierra. El llama así a su creadora, como todo Mago que se precie nació de la Madre-Tierra, fue quien le concedió todos sus poderes: Puede crear árboles mágicos y frutales. Crear con hojas secas de Otoño caminos y senderos, que lleven a los animalitos del bosque,a casitas abrigaditas para pasar el duro invierno. Le concedió joyas-mágicas que hacen posibles que ríos, arroyos, manantiales, lagos y fuentes, no dejen de fluir nunca. Tiene también concedido el poder de transformas las flores de la Primavera en las más exquisitas y olorosas estrellas del firmamento. Puede jugar con el sol, la luna y el viento, para transformarlos en ayudantes de las pequeñas semillasque cada estación llenan todos y cada uno de los bosques del Universo..
Ay! con tanta magia, poderes, fuerzas telúricas, libro con un alto poder mágico, palabras impronunciables y antiquísimos ritos de los más ancestrales bosques mágicos y sagradas flores del campo, se me olvidaba que os quería escribir la poesía de nuestro mago Oriol en primicia para tod@s los plazuelíticos Así que allá va...
Katabarí, katabará que la
Madre-Tierra nos visite ya!
y con su manto
su fuerte risa
y su frente lisa
nos recite sin prisa.
Katabarí, Katabará
que la señora,
viaje en calesa
con perfume de Tierra,
y aire de grandeza.
Katabarí, katabará
sol, luna y majestad,
que su hermosura,
sea siempre dulzura.
Katabarí, katabará
que los Bosques canten,
para esa Madre-Tierra,
que vive para nosotros,
y cada mañana tempranito,
hace brillar al solito.
ORIOL MAGO DE LOS BOSQUES.

miércoles, 28 de abril de 2010

En los bósques Florecídos, se van encontrándo Amigos

Aquí estoy de nuevo, no sé si os acordaréis de mí; soy Besucón, el gorrión, sí.
Hace nó muchos días, revoloteándo, de aquí para allá, me encontré con un bósque nuevo, nó sabía de su existéncia. Al adentrarme en él para investigar un póco, me pareció ver, que algo se movía por el tronco de un hermoso roble, ( sabéis, los robles transmiten mucha energía si los abrazáis ), yó, cómo soy pequeño no puedo, pero si me poso sobre sus ramas también la siento fluir por todo mi cuerpo, creo que por éso soy tan fuerte y vigoróso. Volviéndo al roble y a lo que se movía tronco arriba, me acerqué para observar, pero qué es éso? parecía una piedra; pero las piedras no andan verdad? yó miraba y miraba y la piedra más y más se alzaba, busqué otro ángulo para poder verlo mejór, y me fuí acercándo saltíto a saltíto, hasta hallarme muy juntíto; ahóra la piedra estaba quieta, muy quieta; le dí un leve toquecito con la punta del pico, ¡sorprésa! álgo empezó ha asomarse por debajo de lo que yo llamaba piedra. Nó por favor, no irás a comerme verdad? mi carne es amarga, no te gustaré. Pero qué cosa éres? vas dejándo un rastrillo cómo resbaladízo y piénsas que voy a comerte? ¡já! nó, nó, no quería asustarte, sólo saber quién éres? éste bósque es nuevo para mí, no lo conocía. ¿cómo se llama? y tú?. Vále, vále
un poco más despacio, me aturrullas con tanta pregúnta. Éste bósque se llama Ilusión, yó,soy un caracól y me llamo Blesy. ¡áh! que bién he encontrado un amigo, porque seremos amigos nó?, ya verémos dijo. Y ahóra otro montón de preguntas: has nacido aquí? tiénes familia? donde vives? y tus amigos?.. Blesy comenzó a alargar sus cuernecillos, de úna manera que yó no sabía que se podía, lo siento, es que soy muy impulsivo, dejaré que me lo cuéntes sin volverte a preguntar (cerré el pico) y esperé... sus antenas se fueron encogiéndo poco a poco y comenzó a responder lentamente: úno; sí, he nacido aquí. dós: mi familia vive en un bósque lejáno. trés: vivo en mi caparazón, en éste roble. cuatro: mis amigos son muchos y muy diversos, unos viven aquí y otros nó. ¿ está satisfécho el señor preguntón? sssi, gracias por la información, ahora si quieres me presénto yó, mi nonbre és Besucón; nací en el bósque Cortijero, téngo familia, vive allí, yó , soy muy inquiéto y curióso y viajo con frecuéncia de un bósque a otro, para ampliar conocimiéntos. no sé si me sevirán, pero ya téngo un amigo más, y estoy conténto.
blesy entónces me propúso bajar del roble y dar un paséo con él por el bósque Ilusión, acepté encantádo. La variedad de árboles, arbústos, plántas y flores era asombrósa. Llegamos a la orilla de un fresco riachuélo, aprovechámospara refrescárnos un póco y le propúse a Blesy lo siguiénte: óye porqué no cruzamos al otro lado y vemos lo que allí hay? ¡cláro, si quieres construímos un puente! dijo el caracól a modo de burla, yó-nó vu-é-lo. Entonces se me ocurrió, lo así con mis patas y lo levanté del suelo; qué haces, ¡me voy a caér! pero cómo se te ocurre? cuándo se dió cuénta estábamos al otro lado. Reconoció después lo divertido del momento, y quiso repetirlo a la vuelta, entre medias... él me contó que precísamente por no poder cruzar ése arroyo, no había podido ir a visitar a una buena amiga y ahóra que lo había cruzado, la misma se encontraba en otro bósque bastánte lejano, ý ¿cómo se llama tu amiga? ¿és cómo tú? ¿cómo se llama ése bósque? ¿dónde esta? ¡ÓTRA VÉZ!, Besucón? deberían haberte llamádo preguntón, preguntón, uf, vále ya paro........ espéro que cuándo se le páse el enfádo, séa él mismisímo Blesy quien continúe la historia....... con suabes revoloteos, os deséo dulces sueños

martes, 20 de abril de 2010

En busca de la hierba de la buena,buena suerte

Hóoola, hóoolita, ¿hay alguien? ¡qué ráro! me pareció haber oído voces. Habrá sido mi imaginación, la verdad es que éste bósque tan oscuro dá un poquito de repelús. Bién pues hablaré y hablaré y el miedo olvidaré. Me llamo Besucón y soy un gorrión, además soy libre y por éso hé volado hasta el bosque encantádo. Os contaré porqué hé venido; nó, mejor empiezo por el principio. Soy originario del gran bósque Cortijero y por éso canto lo que quiero; és muy grande, está casi en los Montes de Toledo. A mis Papis y hermanos allí los he dejado, y yó, que soy muy atrevído, a una misión he venido. En mi bósque Cortijero habitan gran cantidad de árboles y mucha faúna; Alamos, Cipreses, Olmos, Pinos, Encinas, mimosas y además Olivos de cien años o más. Muchísimas hierbas: Tomillo, Romero,
Manzanilla, Hierba Luisa, Collejas etc.etc.etc. Hablando de hierbas, precisaménte éso es lo que he venido a buscar. Vereis: en mi bósque Cortijero, todo lo que habita es bueno, pero un dia llegó una bruja llamada Malicia; éra muy, muy mala y por pura envidia arrancó y quemó todas las plantas de la hierba de la buena, buena suerte. Desde entonces nada fué lo mismo, la mala suerte se instaló en el bósque y todos los habitántes sufrieron las consecuéncias. Y ésa es mi misión, encontrar ésa misteriosa hierba y llevarla de vuelta al bósque cortijero. Digo misteriosa porque nadie recuerda yá cómo és, ni cómo sabe, ni cómo huele. Yó sé que la encontraré porque soy muy perseverante, aunque a lo mejór necesito un poco de ayúda. Mañana con el Sol alumbrando y calentándo éste precioso lugar, seguro podré conocer alguno de sus habitántes y les pediré jústo lo que necesito, para llevar a cabo mi misión. (ahóra dá un poquito de miedo). Tódos están seguro durmiéndo yá. Hóoola, hóoola ¡hóola! me llamo besucón, ¿hay alguien? Y de prónto... ¡si sigues dándo escandalázo, te daré un buen cogotázo! ¡ jolín, qué sústo! ¿quién éres? ¿dónde estás? nó puedo verte con tánta oscuridad, ¡ pues nó me véas, duérmete ya y mañana me verás ! metí el pico debajo del ala y así me acurruqué, a dormir tocan! (cualquiera se atrevia a decir ni pío). Soñába yó, con riquísimo alpiste para no seguir triste, cuándo de repente, algo me empujó y al suélo, cási me tiró... mientras escuchába...¡ qué, ¿molésto?. Sólo pude decir: lo siénto nó queria molestarte anoche, era que me sentía un poco sólo y por éso buscaba compañía. Entónces la ví, era mucho más grande que yó, blanca cómo la sábia de los ricos higos que me alimentában en el Cortijo. Sólo pude decir; soy un gorrión y me llamo Besucon, ¿quién éres tú? ¡ jó, que gránde éres!, me miró con atención y me pareció ver en sus ojos un poco de buen corazón; soy una palóma dijo; pues amí me pareces una Grán,Grán Palóma éh! . Buéno, oye Besucón ¿qué haces tú por éstos lares? entónces comencé a contar lo que yá tódos sáben. Póco tiémpo transcurrió, pára que yo escuchase lo siguiente: sábes gorrión, yó sé a que hierba te refieres, aúnque en el bósque encantádo. hace tiémpo tampóco crece ésa semílla. También, la llamáda Malícia andúbo por aquí. Verás, Malicia se enamoró de un humáno, pero ése mísmo, éra el amado de otra mujer, ante la impotencia, Malicia, conjuró un hechízo e hizo desaparecer a la amada del humáno y también aquí acabó con tódas las hierbas de la buéna,buéna suérte. Me puse muy triste, pués debería salir volándo de allí en busca del siguiente bósque, y el siguente, y el siguiete y a lo peór, tenía que regresar con las patas vacías. ¡jamás regresaré a mi bósque sin ésa semílla, palabra de gorrión Besucón. (buéno vále,cánto de gorrión Besucón). En éste momento la Grán Palóma Blánca, me hizo sáber, que éra una palóma mensajera y que su señor, éra un hombre bondadóso y afable. Si hablámos con él y le contámos el problema, seguro querrá ayudarte. uf, a mí el ser humáno me dá mucho, mucho miedo; nó iré, dije yó. Pero Besucón, ya te he dicho que és bondadóso y buéno, yó le conozco muy bién y sé que te ayudará. Aún reticénte, pero un póco menos asustádo, acepté y nos pusimos en márcha. ´grán Palóma Blánca me decía: fíjate si és compasívo mi señor, que consiénte que yó, una paloma mensajera, duerma y viva libremente en el bósque; cási tódas mis amigas duérmen en horribles palomáres. Péro él, és diferente, ¿lo vés? hablába de ése humáno, cómo si de verdad, hubiése algúno bueno. Yá verémos, yá.. pensába yó.Cuándo llegamos al palomar, quedé impresionado, nó había ningún impedimento para que se movieran en libertad, ningúno de sus moradóres. Vén, siguéme, dijo; y la sequí dentro de la casa. El humáno se alegró muchísimo de ver a su mensajéra favoríta y rapidaménte nos ofreció comída y agua fresca. Entre grano y grano, le explicámos tóda la historia, y al finalizar la misma, su gesto y mirada, eran de tristeza y dolor. Él recordába en ése moménto algo que nó nos quiso explicar. Grán Palóma Blanca, lo miraba y miraba, sin poder ofrecerle más consuélo, que un revoloteo sobre su cabeza de cuándo en cuándo. ¡Sí, parecía un buen humáno!. Cuándo se húbo calmado, se dirigió a su Palóma y le dió algúnas instrucciones que nó pude escuchar. Ella, voló rapidaménte, salió de la casa y regresó en póco tiémpo; de su pico, colgába un hilíto que en el extremo llevába una pequeña bolsa de tela; la dejó sobre la mesa. Muérto de curiosidad me posé junto a ella y esperé a ver que hacía el humáno, la miró un rato, y yó a él, y a élla. alargó su mano para recogerla y entónces la ví,en úno de sus dedos, tenía una astillíta bien clavadíta; cómo, éso duéle, dije yó, miré a Palóma Blánca y de inmediáto asintió. Me posé sobre la mano, no tenía miédo, y despacio, suavemente, con roces de mi pequeña boca y con mi afilado pico, púde sacar la afilada astílla. Él, se dejó ayudar, y dijo: por fín, grácias besucón, sólo necesitába una muestra de Amor, ¿qué? perdóna, pero los gorriones no entendémos de éso, ¿qué quieres decir?. besucón, quiero decir que has róto el hechízo de la bruja Malícia. ¿péro qué?. ¡ Míra ! de prónto y sin saber cómo, Grán Palóma Blanca, se había convertído en en la humána más bella que jamás mis ojos han visto. ¿por úna astilla?, dije yó; entónces recordé la historia del hechízo por el amor del humáno, ¡oséa que eras tú!. Así és, ¿ Y porqué nó lo dijiste ántes?. Verás la bondad y el amor, se tiénen que dar de forma expontánea, no se pueden pedír, salen de lo más profúndo del sér, y ésa expontaneidad, sólo ha llegado contígo. ¡Ah! (qué génte más rára). Buéno pues me alegro por vosótros, yó, téngo que irme yá, seguiré buscándo mi hierba. Óye Besucón, ¡espéra! ¿ qué pása ahóra? Se me olvidába álgo, con tánta emoción cási no te lo cuénto. Vén, ¡míra! déntro de la bolsa había un puñadito de semíllas, pregunté, ¿que són? ésto ´s lo que viníste a buscar; tú hierba de la buena, buena suérte. Quedé con el pico abierto, nó supe que decir, más que gracias, gracias, gracias. El buén hombre me explicó cómo debíamos cultivárlas, para que la cosecha fuéra productiva, y yó no cabía en mí de gózo. ¡Qué bién!, mañana sería fiesta en mi bósque Cortijéro, allí he dejado yó, lo que más quiéro. Volába yá a toda prisa, y aún a mis amigos oía; se lláma trévol, trévol de cuatro hojas, és color esperánza, huéle cómo el cariño y sábe cómo el amor. Y así termina mi historia hoy. mil besos volánderos, para tódos los que quiéro

UN BOSQUE MUY CERVANTINO

Hola amig@s de la Plazuela soy vuestro Blesy y os escribo todavía con la impresión en lo más profundo de mi concha caracoliana. Os preguntareis el porqué, pues os lo voy a explicar.
Merodeaba yo por el Bosque de los robledales del Alto Roblesio, cuando de pronto oí una animada charla. Según me iba acercando con mi tranquilo deslizar de caracol-caracoleado, me di cuenta que los que hablaban no eran otros que... Miguel de Cervantes, el Mago Oriol, Don Alonso Quijano Hidalgo de los Bosques de la Mancha, su caballo Rocinante, su amigo Sancho Panza y el borriquillo de este.
Me escondí bajo el manto pardo de las hojas de las Mimosas Amarillosas, para intentar escuchar algo de lo que hablaban. Y vaya si escuche ¡bien alto y claro!, como Oriol invitaba a Don Quijote y a Sancho a que fueran a la Escuela de la Plazuela para conocer a tod@s sus habitantes.
También pude ver el truco de magia que Oriol hizo en ese preciso momento, de unos viejos molinos que se divisaban a lo lejos, con sus poderes los convirtió en divertidos gigantes, que bailaban al son de juguetones jilgueros y petirrojos, con una gracia y desparpajo dignos de los coros de danzas más ancestrales que hayan existido en la naturaleza.
Cervantes hablaba de una novela que quería escribir y le pidió permiso a Don Alonso Quijano, para que fuera el protagonista de la novela y también para cambiarle el nombre por Don Quijote. Alonso Quijano, rebautizado, le concedió el permiso con la indispensable condición, que también participara de esa "locura" literaria su amigo y escudero, Sancho Panza. Cervantes acepto encantado y con un estilo ÚNICO, empezó en ese mismo momento, la novela.
La verdad es que al principio no se le ocurría como poder empezarla, y fue Oriol, el que de pronto alzando su varita mágica y con su majestuosa voz pronunció las palabras mágicas de KATABARI-KATABARA. Fue en cuestión de milésimas de pétalos de flores de manzanilla, que empezaran a revolotear, hadas, musas, ninfas, sueños... alrededor de Don Miguel de Cervantes.
El escritor cogiendo su tintero y pluma de avefría, comenzó su caballeresco relato al son de los seres traidos por el mago de las laderas más secretas de todos los Bosques-Boscunos. Y con ese vaivén de palabras, su mano rauda y sin titubeos empezó a escribir... " En un lugar de la mancha de cuyo nombre... ".
el insigne Cervantes se sentó junto al arroyo fuente-fresca, a la sombra de unos Olmos centenarios y allí musitando palabras y más palabras continuo con su novela.
Por su parte Alonso Quijano, Sancho y su caballo y burrillo, y por supuesto nuestro maravilloso Oriol, se alejaron para no interrumpir la creatividad de Don Miguel de Cervantes.
Yo, también muy despacito me fui alejando para no romper la atmosfera que envolvia a aquella novela. Que me da a mi la impresión que será un BEST SELLER.
Bueno me despido con Besos de Primavera para tod@s los que estén a mi vera.

viernes, 9 de abril de 2010

EL VALOR DE LAS SEMILLAS

Estoy tan emocionado después de leer la carta de nuestra Lola Corazón de Amapola y Señora de las Mariposas que hasta mi conchita de caracol Blesitico, me ha cambiado de color. He estado hablando un ratito con el bondadoso Oriol, venía de ¡contento!, que bailaba entre los robles del robledal, con graciosa majestuosidad. Le he preguntado que porque estaba tan contento y me ha respondido que por que había visitado a sus amig@s de la PLAZUELA. Me ha contado que le han regalado unas flores, que ha cambiado de color. También que le han regalado un ROBLE mágico. Pero lo más sorprendente es que ha estado en el bosque del Ordal, allí ha encontrado a Lola y los dos se han puesto a saltar cual saltamontes enloquecidos, de la alegría que han tenido al verse.
Oriol ha llevado a Lola al mundo SEMILLISTICO, es un mundo muy poco conocido, en realidad solo pueden entrar los que tienen una luz especial, creo que hasta el momento lo conocen Lola, la gran dama Rosalin, la niña Candela, el abuelo Dindón y su ratoncito Chimpón, el Investigador, y Eulaliesa la marques de la Pata Tiesa.
Yo lo he conocido hace una semana, he tardado más que los demás, ¡ando tan... despacito!.
Y lo que os puedo contar del maravilloso mundo semillistico, es... no tengo palabras caracolisticas para deciros.
Es un mundo entroncado en vetustos troncos de antiquísimas, encinas, serbales, acebos, abedules, pinsapos, robles, acacias, castaños, abetos, pinos, madroños de monte bajo y alto. Arroyos, ríos y cauces cristalinos como sombrillas de lino. Atardeceres con formas de hogueras musitando cantos de gorriones, colibrís y golondrinas que despiertan a la vida.
Rocas, montañas y piedras preciosas que evocan colores de pinceles mágicos que envuelven lindos cuadros de paisajes del pasado y del presente, aventurandose a ofrecer frutos estacionales para compartir con los niños y niñas de todas las Escuelas Infantiles.
Cielos azules con nubes que mojan el manto de la tierra para que toda SEMILLA, germine a la VIDA.
Supongo que después de leer esto, ya os figuráis EL VALOR que tiene cada una de las SEMILLAS que Oriol, reparte por todo el Universo. Cada bosque mezcla lo mejor que tiene para ofrecerse al MUNDO como símbolo de PAZ y BIEN.
En todo este aire y viento de agitas semillas Oriol pone un delicado cuidado para que esta PRIMAVERA, la luz de cada nueva flor que nace sea cálida y perfumada. Bueno como ya es muy tarde me voy a mi casita de madera para dormir y poder soñar con volveros a encontrar.
Besos de Blesy.

miércoles, 7 de abril de 2010

EL BOSQUE DEL ORDAL


¡Hola a todos! No sé si habréis notado mi ausencia, espero que los príncipes y princesas si me hayan echado en falta.
Os voy a contar el porqué no he vuelto a la escuela. Durante estos días de vacaciones, tenía encomendada una misión, era secreta, por eso no pude contárselo a nadie, ni siquiera a Tito, que espero que me disculpe. Veréis, antes de marcharnos el Mago Oriol, me mandó a través de Blesy una carta, contándome algunas cosas, que claro, yo no os puedo contar……, y me pidió, porque sabía que iba a hacer un viaje, que investigara algunas cosas referentes a un bosque del que le habían hablado y que sabía que estaba cerca de donde yo iba a ir.
El Mago Oriol, me pidió encarecidamente, que visitara ese bosque, porque según le habían dicho, ahora en primavera, se convertía en un lugar mágico y misterioso, me pidió que recolectara algunas de las semillas que me describía en la carta, de grandes poderes curativos. El bosque se llamaba L´Ordal, ¿un nombre raro, verdad?, pero es que en ese lugar no hablan nuestro idioma.
Oriol sabía, que mis antepasados vivieron allí durante algunas décadas y que yo de vez en cuando iba a visitar a algún pariente que todavía queda por allí. Y así lo hice.
Un día de un sol resplandeciente, me acerqué al bosque. Realmente era un lugar especial, había muchoooooos árboles, arbustos, plantas, flores, algunas conocidas y otras no. Intenté buscar aquellas semillas que Oriol necesitaba, para ello me dio “El libro de los secretos arbústicos” A mí me parecían todos iguales, pero intenté esforzarme y buscar las semillas.
Las iba metiendo en un saco especial que también Blesy me trajo, un saco muy raro que ordenaba las semillas según iban cayendo en él. Ensimismada como estaba en tal arduo trabajo, no me di cuenta del personajillo que había a mi lado. No me llegaba ni a la rodilla. Al verle, me asusté un poco, pero en seguida me resultó conocido y pensé “ ¿será familia del duende juguetón..? ”. Marga me había enseñado en varias ocasiones su duende y realmente se parecía a aquél extraño ser que estaba a mi lado. No tenía cara de buenos amigos, fruncía el ceño y tenía los brazos apoyados en las caderas y me miraba como preguntándome que qué estaba haciendo.
A mi sólo se me ocurrió forzar una sonrisa, para contestar a su gesto, pero eso no le bastó y con una voz diminuta me dijo ¿se puede saber que haces?. Yo intenté explicarle que estaba llevando a cabo una misión de un gran mago que conocía, pero no le bastó y sacando, no sé de donde un tronco de árbol, me atizó en la punta del pié, menos mal que el tronco era tan pequeño como él, y apenas note el golpecito.
Como ni me inmuté, empezó a golpear el suelo con su piececillo y ya se le empezaba a ver inquieto, así que decidí contarle que conocía al mago Oriol que era un especialista de los bosques y que necesitaba algunas semillas para hacer remedios para los males, que había oído hablar de aquel maravilloso bosque y que allí me mandó a hacer la recolecta. El pequeño ser, cuando oyó el nombre de Oriol, cambió la expresión de su cara y supuse que le conocía, pero no me atreví a preguntárselo porque no parecía estar muy dispuesto a contestarme.
Cuando terminé de hablar, se quedó pensativo, y rascándose la barba dijo: “está bien, puedes coger todas las semillas que quieras, pero ten cuidado de no estropear nada” . Y diciendo esto se dio la vuelta y empezó a andar, cuando había dado dos o tres pasos se giró y me dijo: “puedes permanecer aquí el tiempo que quieras, pero debes cuidar este sitio como si de tu casa se tratara. ¡Ah! Y dale recuerdos a Oriol, dile que has visto a Barretin el duende del Ordal y entrégale esta hoja, él sabrá de qué se trata, y diciendo esto desapareció.
Yo terminé de recoger las semillas que me faltaban y aproveché después para sentarme un rato y disfrutar de aquel lugar maravilloso. Saqué la hoja que me había dado el duendecillo y la miré, realmente no parecía una hoja normal, la volví a guardar y me relajé.
Os mando una foto del aquél lugar. Cuando me desperté la encontré a mi lado, supongo que el pequeño ser me la hizo, para que os la enseñara.
Ahora tengo que marcharme, otro día os volveré a escribir. Creo que todavía no voy a regresar, me da en la nariz que algo se va a complicar.
Besos y besitos para los que más pequeñitos y para los demás abrazos envueltos en lazos.