Qué bien que ya puedes venir a la escuela, Lola Corazón de Amapola, porque tus príncipes y princesas te echaban de menos, aunque han estado muy bien con Tito que no los ha dejado ni un momento a pesar de estar un poquito malito también.
No creas que han sido travesuras de los príncipes y princesas, en todo este lío han estado todos los personajes de la escuela. Empezando por los duendes, que han recorrido toda la escuela por la noche bajando sin ningún miedo al cuarto de la calefacción porque tenían tanto frío que han puesto la calefacción en marcha sin permiso y claro ellos se creen que lo saben todo pero en esto de la calefacción no son expertos. Como vieron que algo raro había sucedido, fueron a buscar a la Brujita Tapita, porque era la única que con su escoba mágica podía volar a la altura de la avería que habían provocado los duendes, pero ni con conjuros brujos y mágicos pudieron arreglarlo. También llamaron al Fantasma Pisotón para que subiera a lo alto de los tubos, pero con tan mala suerte que pisó sobre una llave y el agua salió con tanta fuerza que lo mandó a su clase y todavía no se ha recuperado del susto, que fue más grande que todos los que él da.
Los duendes fueron a buscar a las princesas y príncipes pero ellos no entendían nada de calefacción porque en su palacio se ocupan los "Soberanos del Calor."
Los duendes iban de un sitio a otro buscando a los demás personajes pero el Indio Apu le dijo que el también tenía frio y no se le ocurría otra cosa que jugar alrededor de su tienda, jugaron un rato pero estos duendecillos no esperaron mucho más y se fueron a buscar al Hada Basurilla, ésta les dijo que alguna vez había recogido piezas de calefacción en el bosque y que alguna podría valer, pero ella se las había dado a la niña Caperucita para que las guardara, por si acaso hacían falta en alguna ocasión. Los duendes se pusieron en marcha hacia la clase de Caperucita y ésta les dió todas las piezas que tenía, bajaron a la sala de calderas y arreglaron una parte pero a la mañana siguiente el susto fue impresionante, porque en la clase de Caperucita, una tubería muy guasona se empezó a reír porque los efectos de los arreglos de los duendes, le estaban haciendo cosquillas, fuera de control empezó a echar agua y agua, inundando el bosque de Caperucita, menos mal que había gente responsable en el bosque a esas horas y pudieron parar la risa de la tubería, pero se llevaron una sorpresa antes de parar la tubería salió el Pirata Piratón y se encontró navegando en medio del bosque.
Creo que ahora quiere dejar su barco en el bosque, no sé si es que está tramando algún viaje con los personajes, habrá que estar muy atentos a las ideas de estos personajes fantásticos.
Por si fuera poco la aventura de la calefacción. El marciano Nino se enteró un poco tarde de todo, porque él no suele salir de su nave espacial, pero se enteró por los ordenadores de su nave de todo el lío y puso su nave a tal velocidad que pasó por una de las fases de la luz y provocó una avería, que no se pudo solucionar hasta el día siguiente.
Yo estaba un poco disgustada porque venían todos los niños y niñas a la escuela y no teníamos calefacción, no teníamos luz, así que avisé al Mago Oriol, a través de una mariposa de colores que voló hasta el despacho, para tranquilizarme y decirme que todo se iba a arreglar enseguida.
Pero le dije que sólo el Mago Oriol con su magia, podía arreglarlo con la máxima rapidez, y le di un mensaje en un papel de muchos colores, y se lo llevó a Oriol
El mago enseguida vino a la escuela y poniendo en marcha todos sus poderes lo arregló en un abrir y cerrar de ojos.
Después reunió a todos los personajes de la escuela y les dio unas palabras mágicas para que en cada clase estuviera todo a punto y a los duendes les dijo algo que todavía no nos han dicho. Ya se enterará Marga porque a ella se lo cuentan todo. Y es que estos duendecillos son muy especiales, no se cómo lo han hecho pero sus fotos están en el menú de marzo, será que también tienen hambre por la noche y se van a la despensa y a la cocina?
Ya pueden estar atentos Josefina y Pedro porque serán los que han estado jugando también con la peladora de patatas, que el martes tenían también síntomas de agotamiento.
Ya me parecía a mí que los niños y niñas de la clase de los duendes juguetones crecían muy rápido, vamos a tener que investigar, pero para esto habrá que llamar a nuestro amigo el investigador, que a saber donde estará.
Lola, mañana cuando veas a tus príncipes y princesas verás qué grandes están, y no te preocupes que ellos solamente es que son Príncipes y Princesas un poco traviesos y traviesas, pero nada más. Creo que el Mago Oriol, es el que se ha contagiado un poco de las travesuras y te echaba tanto de menos que te ha contado una historia de magia, para que vinieras pronto, pero sólo era de magia, cuando lo veas te contará la verdadera, que es la que he contado yo, y como es muy amigo tuyo y de los príncipes y princesas, le perdonarás esta historia mágica.
Me despido hasta pronto, espero no tardar tanto en escribir y os deseo a todos y a todas lo mejor.
Besos de ternura para las fantásticas criaturas
domingo, 28 de febrero de 2010
sábado, 27 de febrero de 2010
LAS TRAVESURAS DE LOS PRÍNCIPES
Aunque estoy muy lejos, me acuerdo de todos los que formáis la escuela, por eso os escribo y además tengo que contaros quien ha venido a verme.
El Mago Oriol, ha venido a verme y me ha contado algunas cosas, aunque todavía está un poco enfadado conmigo.
Llevo unos días fuera de la escuela ¿os acordáis que os conté que estuve en el Bosque del Mago? pues cuando regresé, sentí un dolor extraño en medio del pecho. No sabía qué era y mi doctor, el doctor "cara de acordeón", me diagnosticó "mal de melancolía" y me mandó reposo en el lugar en el que me encuentro y es que el haber estado en ese bosque y haber visto lo que yo ví, olí y sentí le hace sentirse melancólico a cualquiera.
Ya es hora de regresar, porque mis príncipes y princesas, van a olvidarse de mí. Sé que han estado muy bien atendidos, durante este tiempo, aunque el Mago Oriol me ha traído algunas noticias, que me han dejado preocupada.
Me ha dicho que los príncipes y princesas han estado a punto de salir volando.....
Una noche mientras dormía, se me apareció, con su capa roja y dorada y su colgante plateado que me deslumbró con su brillo.
Me dijo que la princesa Traviesa y su amigo el príncipe Pinsapo, habían hecho alguna trastada en la clase y que cuando volviera la iba a encontrar algo cambiada. Conociéndoles, me eché a temblar, aunque en cuanto vuelva lo remediaré.
Me contó que habían provocado un vendaval en ella y que todas las cosas habían cambiado de lugar y que nuestra amiga Rosalín les había dado la idea.
Casi se constipan todos con el aire que provocaron. Me imagino a todos volando, los niños, las niñas, los árboles, que espero que no hayan perdido sus hojas, el Mago inmenso que tenemos, los coches, el pobre Inaudito, los platos, los vasos, el pollo Pepe.....en fin, tuvo que ser terrible.
Antes de irme me olvidé de hablar con la princesa Traviesa y de ponerle los puntos sobre las "ies". Cuando vuelva, hablaré con ella y con el sapo.
Espero que a los duendes chiquitines, las duendas grandes y mi querido Tito nos les haya pasado nada y solo se hayan constipado y estornuden de vez en cuando.
Voy a desear, porque sabéis, lo que se desea se cumple, que cuando vuelva, esté todo en calma, y el vendaval ya haya pasado, no vaya a ser que el doctor “cara de acordeón” me recete de nuevo reposo y deba marcharme de nuevo.
El Mago Oriol, me encargó que os dijera que pronto volverá a visitarnos, que está recogiendo no sé qué de unos hilos de colores para poder hacer remiendos como hacen los zapateros, no me enteré bien porque me desperté y había desaparecido.
Pronto os veo.
Besos y abrazos, envueltos en lazos.
El Mago Oriol, ha venido a verme y me ha contado algunas cosas, aunque todavía está un poco enfadado conmigo.
Llevo unos días fuera de la escuela ¿os acordáis que os conté que estuve en el Bosque del Mago? pues cuando regresé, sentí un dolor extraño en medio del pecho. No sabía qué era y mi doctor, el doctor "cara de acordeón", me diagnosticó "mal de melancolía" y me mandó reposo en el lugar en el que me encuentro y es que el haber estado en ese bosque y haber visto lo que yo ví, olí y sentí le hace sentirse melancólico a cualquiera.
Ya es hora de regresar, porque mis príncipes y princesas, van a olvidarse de mí. Sé que han estado muy bien atendidos, durante este tiempo, aunque el Mago Oriol me ha traído algunas noticias, que me han dejado preocupada.
Me ha dicho que los príncipes y princesas han estado a punto de salir volando.....
Una noche mientras dormía, se me apareció, con su capa roja y dorada y su colgante plateado que me deslumbró con su brillo.
Me dijo que la princesa Traviesa y su amigo el príncipe Pinsapo, habían hecho alguna trastada en la clase y que cuando volviera la iba a encontrar algo cambiada. Conociéndoles, me eché a temblar, aunque en cuanto vuelva lo remediaré.
Me contó que habían provocado un vendaval en ella y que todas las cosas habían cambiado de lugar y que nuestra amiga Rosalín les había dado la idea.
Casi se constipan todos con el aire que provocaron. Me imagino a todos volando, los niños, las niñas, los árboles, que espero que no hayan perdido sus hojas, el Mago inmenso que tenemos, los coches, el pobre Inaudito, los platos, los vasos, el pollo Pepe.....en fin, tuvo que ser terrible.
Antes de irme me olvidé de hablar con la princesa Traviesa y de ponerle los puntos sobre las "ies". Cuando vuelva, hablaré con ella y con el sapo.
Espero que a los duendes chiquitines, las duendas grandes y mi querido Tito nos les haya pasado nada y solo se hayan constipado y estornuden de vez en cuando.
Voy a desear, porque sabéis, lo que se desea se cumple, que cuando vuelva, esté todo en calma, y el vendaval ya haya pasado, no vaya a ser que el doctor “cara de acordeón” me recete de nuevo reposo y deba marcharme de nuevo.
El Mago Oriol, me encargó que os dijera que pronto volverá a visitarnos, que está recogiendo no sé qué de unos hilos de colores para poder hacer remiendos como hacen los zapateros, no me enteré bien porque me desperté y había desaparecido.
Pronto os veo.
Besos y abrazos, envueltos en lazos.
miércoles, 17 de febrero de 2010
EL BOSQUE MÁGICO
¡Cuánto tiempo hacía que no escribía sobre este papel tan aterciopelado del mago Oriol! Le sigo a través de su amigo Blesy y de las visitas que hace a la Escuela, porque de otra forma ¡es imposible!
Os voy a contar mi aventura con el mago Oriol. Hace un tiempo me propuse seguirle la pista, por eso cuando vino la última vez a la escuela, el día que celebramos todos juntos la fiesta de La Paz, que por cierto fue muy bonita y tierna, al despedirse y sin que me viera, me escondí bajo su capa para poder trasladarme a ese bosque mágico donde vive, me costó mucho, muchísimo poder permanecer bajo su capa, porque con esos saltos que pega es dificilísimo, pero lo conseguí.
¡¡Y resultó un éxito!!! Porque llegué al bosque, a un bosque inimaginable, aunque os contara lo que vi, no podríais creerme, porque es un lugar que uno solo puede imaginarse si se traslada al mundo de la fantasía.
Es un lugar lleno de colores, pero no solo de los colores que nosotros conocemos sino colores con unos matices que no puedo describiros con palabras, azules de todos los tonos, claros, oscuros, menos claros, más oscuros, rosas, rojos, amarillos, verdes, morados……….colores que no podía imaginar que existieran.
Un lugar con tantos árboles diferentes y desconocidos que uno se queda paralizado y casi sin respiración. Así me encontraba yo, cuando me dí cuenta que estaba sola, que el mago Oriol había desaparecido mientras yo admiraba aquel bellísimo lugar.
La verdad es que con esos colores, ese paisaje y ese olor que aquel lugar desprendía, no me importó que el mago no estuviera. Claro, no me importó en ese momento, pero sí me importó cuando pasaron las horas y seguía absorta, pero empezaba a sentirme sola. En aquel lugar no oscurecía nunca, siempre había luz y eso reconfortaba para no sentir la soledad. Bueno sola, sola, no estaba, porque había multitud de especies de pájaros, pajarillos y pajarracos, que emitían una melodía muy agradable.
Pero claro pasaba el tiempo y como siempre me pasa, empezaba a impacientarme y a querer volver a la Escuela, pero el problema era ¿cómo lo hacía? Mi madre siempre me decía “la curiosidad mató al gato”, y en aquél momento me acordé de ella y me pregunté, que porqué no le hacía nunca caso………….
De pronto, vi subiendo por un árbol en forma de “ese” de un color marrón caramelo de café con leche, un caracol que parecía Blesy, muy despacito me acerqué a él y le dije: “Blesy ¿eres tú?”.
Giró sus antenas hacia mí y me pareció que fruncía el ceño, como regañándome por mi osadía. Cuando dio la vuelta completa, que a mí me parecieron siglos y tuvo sus antenas frente a mis ojos, me dijo: “Valiente Princesa Traviesa, proviniendo de la realeza ¿Cómo al osado actuar tan villanamente?.
Yo no daba crédito a lo que oía, pero le seguí la corriente por si acaso. Me disculpé haciendo una reverencia y le pedí que me ayudara a volver a la Escuela, que se acercaba el Carnaval y debía estar allí, acompañando a mis príncipes y princesas.
Me soltó un discurso, sobre mi mala actuación y sobre mi peor curiosidad y tal y tal y tal………….Después de horas de hablar, y supongo que cuando ya necesitaba descansar, dijo que me ayudaría, que tan sólo tenía que buscar el árbol del pozo y meterme dentro.
¡A saber donde estaba ese árbol!, pero claro no me atreví a preguntárselo, no fuera que empezara de nuevo a hablar, con aquella parsimonia y sabiduría.
Me disculpé de nuevo, le di las gracias, y me despedí de él y de aquél lugar tan maravilloso. Al darme la vuelta y ante mis ojos, vi el árbol del pozo, un enorme árbol de color rosa fuxia, con un agujero en medio, me acerqué y me metí dentro.
Me entristeció, no haber podido encontrar el lugar donde vive el mago , ni tan siquiera haber podido perseguirle un rato, pero daba gracias de poder salir de allí y volver a la escuela, a pesar de saber que nunca más encontraría un lugar tan especial como aquél. No recuerdo nada más, desperté en mi aula y en el momento de la siesta. Todos los príncipes y las princesas estaban dormidos y ahora dudo que aquello ocurriera de verdad o tal vez fuera un sueño.
Si fue un sueño, fue maravilloso y si ocurrió de verdad, fue un regalo que nunca olvidaré.
Volveré pronto.
Os voy a contar mi aventura con el mago Oriol. Hace un tiempo me propuse seguirle la pista, por eso cuando vino la última vez a la escuela, el día que celebramos todos juntos la fiesta de La Paz, que por cierto fue muy bonita y tierna, al despedirse y sin que me viera, me escondí bajo su capa para poder trasladarme a ese bosque mágico donde vive, me costó mucho, muchísimo poder permanecer bajo su capa, porque con esos saltos que pega es dificilísimo, pero lo conseguí.
¡¡Y resultó un éxito!!! Porque llegué al bosque, a un bosque inimaginable, aunque os contara lo que vi, no podríais creerme, porque es un lugar que uno solo puede imaginarse si se traslada al mundo de la fantasía.
Es un lugar lleno de colores, pero no solo de los colores que nosotros conocemos sino colores con unos matices que no puedo describiros con palabras, azules de todos los tonos, claros, oscuros, menos claros, más oscuros, rosas, rojos, amarillos, verdes, morados……….colores que no podía imaginar que existieran.
Un lugar con tantos árboles diferentes y desconocidos que uno se queda paralizado y casi sin respiración. Así me encontraba yo, cuando me dí cuenta que estaba sola, que el mago Oriol había desaparecido mientras yo admiraba aquel bellísimo lugar.
La verdad es que con esos colores, ese paisaje y ese olor que aquel lugar desprendía, no me importó que el mago no estuviera. Claro, no me importó en ese momento, pero sí me importó cuando pasaron las horas y seguía absorta, pero empezaba a sentirme sola. En aquel lugar no oscurecía nunca, siempre había luz y eso reconfortaba para no sentir la soledad. Bueno sola, sola, no estaba, porque había multitud de especies de pájaros, pajarillos y pajarracos, que emitían una melodía muy agradable.
Pero claro pasaba el tiempo y como siempre me pasa, empezaba a impacientarme y a querer volver a la Escuela, pero el problema era ¿cómo lo hacía? Mi madre siempre me decía “la curiosidad mató al gato”, y en aquél momento me acordé de ella y me pregunté, que porqué no le hacía nunca caso………….
De pronto, vi subiendo por un árbol en forma de “ese” de un color marrón caramelo de café con leche, un caracol que parecía Blesy, muy despacito me acerqué a él y le dije: “Blesy ¿eres tú?”.
Giró sus antenas hacia mí y me pareció que fruncía el ceño, como regañándome por mi osadía. Cuando dio la vuelta completa, que a mí me parecieron siglos y tuvo sus antenas frente a mis ojos, me dijo: “Valiente Princesa Traviesa, proviniendo de la realeza ¿Cómo al osado actuar tan villanamente?.
Yo no daba crédito a lo que oía, pero le seguí la corriente por si acaso. Me disculpé haciendo una reverencia y le pedí que me ayudara a volver a la Escuela, que se acercaba el Carnaval y debía estar allí, acompañando a mis príncipes y princesas.
Me soltó un discurso, sobre mi mala actuación y sobre mi peor curiosidad y tal y tal y tal………….Después de horas de hablar, y supongo que cuando ya necesitaba descansar, dijo que me ayudaría, que tan sólo tenía que buscar el árbol del pozo y meterme dentro.
¡A saber donde estaba ese árbol!, pero claro no me atreví a preguntárselo, no fuera que empezara de nuevo a hablar, con aquella parsimonia y sabiduría.
Me disculpé de nuevo, le di las gracias, y me despedí de él y de aquél lugar tan maravilloso. Al darme la vuelta y ante mis ojos, vi el árbol del pozo, un enorme árbol de color rosa fuxia, con un agujero en medio, me acerqué y me metí dentro.
Me entristeció, no haber podido encontrar el lugar donde vive el mago , ni tan siquiera haber podido perseguirle un rato, pero daba gracias de poder salir de allí y volver a la escuela, a pesar de saber que nunca más encontraría un lugar tan especial como aquél. No recuerdo nada más, desperté en mi aula y en el momento de la siesta. Todos los príncipes y las princesas estaban dormidos y ahora dudo que aquello ocurriera de verdad o tal vez fuera un sueño.
Si fue un sueño, fue maravilloso y si ocurrió de verdad, fue un regalo que nunca olvidaré.
Volveré pronto.
jueves, 11 de febrero de 2010
MASCARA DE HOJAS MÁGICAS
Es impresionante lo que ha hecho nuestro Oriol, con su magia tan poderosa y bondadosa.
Os lo voy a contar desde el principio, me encontraba caracoleando por el bosque de las nieves perpetuas, cuando de pronto escuche las singulares palabras de Oriol, su Katabarí-Katabará. Me apresuré todo lo rápido que podía y cual fue mi sorpresa, el mago utilizando su anillo rojo, sus brazaletes con estelas púrpuras, su anillo de destellos brillante, su varita mágica de madera de TROCOLONTE, (es una madera especial de los árboles bosquelontes de Asia septentrional, su particularidad reside en su resina de color caramelo con poderes curativos y de invisibilidad).
Con todos estos elementos telúricos, Oriol hizo posible que del helado bosque, surgiera una máscara de unos colores aterciopelados que invitaban a la alegría y con hojas de los arce reales. Es tan bonita esta máscara que seguro que la luce en algún desfile de muy alta importancia, como decimos por aquí, la lucirá en un desfile para el alto monte. Después de ver esta preciosa máscara no es de estrañar que ...
Todos los animalitos del bosque nos quedáramos fascinados. Ahora estamos intentando descifrar un pregón que estaba escribiendo con lápices de sauces verdes y una letra en forma de armiño-rizado, muy difícil de entender para nosotros, creo que lo quiere llevar a vuestra Escuela, para sorprenderos.
Seguiremos tras la pista y en cuanto nos sea posible, las ardillas, los pajarillos blancos, los zorritos y este caracol Blesy, volveremos a escribir para contaros todas las novedades de vuestro Oriol.
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